Entradas

HACE TIEMPO

Hace tiempo que narro las historias de otros como si un trovador me dictara los versos, ha volado mi alma por los cielos del mundo y a la eterna belleza han seguido mis huesos. La violencia del hambre duramente ha golpeado varias veces la puerta por pedir alimento, pero el ángel que crea, para bien o desgracia, con serenas palabras reconforta al hambriento. Sólo en dos dimensiones, con papeles y tinta, las historias de otros, sueño, vivo, amo y creo. Sobre grandes tratados con valor me abalanzo y ante una hoja en blanco por temor me detengo. Soy obrero del verso y escribir mi trabajo, mi herramienta es el verbo, mi salario es lo bello, considero a mi pluma una gracia alcanzada, y ejercer mi tarea: un sublime derecho. Mi mirada que abarca realidades sutiles no es ajena a los temas comunes y concretos, antes bien se hace tierna en los rudos paisajes, y sigilosa vaga por bares y por puertos. Y remonta otra vez a alcanzar corazones a seguir por el mundo lo que busco y no encuentro, a escr...

EL PAYASO

Lloré tras bambalinas de mi viejo teatro tras la función aquella que todo éxito fue, y en mi llanto caían dos lágrimas, dos penas, el recuerdo del triunfo y el miedo de perder la dicha de sentirme vital como un payaso, vibrar con las sonrisas que arranco de un vergel, y a la vez darme cuenta que es tan fugaz la risa, una música al alma, y silencio después. Late ése corazón rebosante de gozo, soy tan sólo un payaso, pero me veo un rey, de terrenos de asombro, territorio de musas, gobernante de un reino de crema y de pastel. Lloré tras bambalinas de mi viejo teatro porque habrá una última función, y después saldré al otro escenario, el de mi cuarto pobre, me sacaré la máscara, la nariz y veré... aquello de lo que huyo y encuentro a cada rato éstos rasgos cansados, mis ojos, mi revés, la otra cara que oculto por ser sólo un payaso y que carga tristezas, dolores y traspiés. Tal vez llore una hora, o unos breves instantes, y mas tarde pregunte: a ver... ¿qué hay de comer? y al otro día al ...

LA NOSTALGIA

Es hija del pasado, igual que la locura. Su paso es insidioso como el de la duda. Y toda vez que puede, desde el crudo recuerdo, oprime, silenciosa, frágiles sentimientos. Remueve en nuestro pozo un barro más que espeso. Pretende transformarlo en agua y alimento, y lo único que logra es que duela en el cuerpo: el error cometido, el amor traicionero, las tristes realidades que no vimos a tiempo, el frágil equilibrio entre el hoy y el recuerdo, el amor que perdimos, la ilusión de tenerlo, las culpas del pasado que no hemos resuelto, los por qué sin respuestas, las quejas de los nuestros, y en un rincón del alma, las lágrimas del tiempo que tanto derramamos tras anhelos y sueños amando lo perdido y añorando en silencio. Marcelo Pablo Rin al di

EBRIO DE LUNA

Ebrio de luna y con la noche en calma pensé serenamente en lo profundo, y fue mi pensamiento tan fecundo que me condujo a tu sagrada alma. Llegando a ella como al agua mansa descansó mi pesar en el camino, fue tu alma la fuente en mi destino donde sacié la sed que tanto cansa. Movido por la sed, ebrio de luna, en ella bebo, cuando a tu alma miro, como la madre que a su niño acuna. Gema ardiente que busco sin descanso a sol y a sombra, casi sin respiro, en agua turbia o en arroyo manso. Marcelo Pablo Rinaldi

LA HISTORIA (AJEDREZ)

De anécdotas sabrosas como ocultos secretos, plagada de victorias y derrotas que el velo -que oculta las acciones- impuesto por el tiempo remueve y desempolva con verdad y silencio. Arquitectura sabia o caos y sufrimiento, leída en las escuelas o escondida en los templos. Escrutada por hombres a través de los tiempos y tramada por gentes que no la merecieron. El telar y la tela, urdimbre de los hechos, tejido que entrevera vidas, sombras y anhelos, batallas y traiciones, amor, descubrimientos, ajedrez de los dioses de pasiones y encuentros. los hechos la modelan y forman su esqueleto, es hija del pasado es amiga del tiempo. Se mece en ése río de sustancia del sueño con su antigua soltura y decisión de genio. Se hunde en lo profundo y remonta los cielos, se vuelve vil materia o paraíso exelso. Une a veces las voces ...

AMOR

Amor, como escribirte si ninguna de todas las palabras que conozco, (de la a, a zulú, en el diccionario), ni las dichas por labios amorosos, ninguna, te decía, te describe, y con ninguna el sentimiento rozo que al murmurar "amor" me rememora naturalmente el brillo de tus ojos. Y no existe adjetivo ni metáfora que defina un estado tan glorioso, sentimiento mas hondo, o ley mas pura, ni belleza que roce tus contornos, el beso de tus labios delicados, y la simple armonía de tus ojos. No hay idea que pueda al explicarlo brillar en mi alma con eterno gozo como brilla en tu voz mi humilde nombre, como brillas en mí cuando te nombro. Marcelo Pablo Rinaldi

TIRA DEL CARRO

  CARTONERO Tirá del carro, mi amigo, tirá del carro que quiero cantarte unas breves coplas para decir que te quiero. Porque siendo un laburante tirás del carro parejo llevando papel de diario, cartón, plástico y ejemplo. Tirá del carro, mi amigo, tirá del carro, mi viejo, apurá que a la balanza  conviene llegar primero, pesar la carga del día y recibir unos pesos que si alcanzan para cena no llegan hasta el almuerzo. Tirá del carro, mi amigo, dale bien duro y parejo, quiera Dios recompensarte por ser digno y por ser pueblo. Otros ven en marquesinas y luminarias el éxito, yo veo tanta grandeza en tu venerable esfuerzo que las lágrimas resbalan mi ánimo conmoviendo al verte cargar con culpas y con cartones ajenos. Seguí tirando del carro, dale bien duro y parejo, que otros den vuelta la car...

EL ASCETA

Acaricia un viento con alas gastadas su cuerpo de asceta tras la trascendencia, postura de loto, mente concentrada, está iluminada su sabia conciencia. Si él suspira caen las hojas del árbol, quedó en armonía la naturaleza, de algún universo lejano e ignoto, el ritmo en su pecho las aguas aquieta. Reverencia a un sabio y antiguo maestro, lo ama como ama a Dios y a su tierra, y eleva en su alma los eternos rezos de sabiduría con los que apacienta su rincón de sueños antiguo y lejano donde el viento roza con alas ligeras su cuerpo de asceta en postura de loto tras el vuelo frágil de la trascendencia. Marcelo Rinaldi

EL TEMPLO

Soy el espíritu errante de un hombre bueno y valiente desencarné hace milenios y estoy aquí desde siempre. Este templo me ha albergado luego de un juicio solemne en el que fui condenado a habitarlo para siempre. Tras ésos mármoles blancos que las columnas sostienen tantas glorias han pasado, brotaron tantos laureles... Ví pasar los mercenarios, traficar los mercaderes, pronunciarse los oráculos y a los magos hechar suertes. Soy el guardián y testigo de éste templo donde ceden al poder del Dios Eterno los poderosos y fuertes. Tantas veces he rezado ante el altar que hoy se yergue donde antes hubo un ídolo con fuego y luz en su vientre. He servido a muchos Dioses, pues los cultos se suceden a lo largo de los tiempos. Ante éste espíritu vuelven: las eras, las estaciones, la vida, el amor, la plebe, pasó la guerra al galope, volvió la paz sin jinete. Ví al Redentor de los hombres vencer a la misma muerte en una cruz, sin pecados, clamando al Padre su suerte. He visto esposos y esposas jur...