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Mostrando entradas de febrero, 2011
y me quedé colgao en las alturas... J. M. Serrat
REDONDILLA
Fue creado este poema un poco simple y esquivo igual que crece el olivo bajo el sol que dora o quema.
Con el alma saboreas sus estrofas de corrido pues maduró en el olvido esperando que lo leas.
Como lluvia en primavera que da vida al sembradío o como el agua del río llega a tu boca sincera,
así van risas y penas a la grupa de éstos versos desde éstos trazos adversos a tu mirada serena.
Qué valor tienen aquellas, ambas tan buena semilla entre la tierna gramilla de las ideas más bellas,
Sembradas en tu camino... ¿abrirán la nueva huella?, ¿volverán tu vida bella?... ¿o suave el yugo en tu sino?.
De mano en mano pasea, o vía mail, carta, aprisa, o lenta como una brisa hasta el sitio en que la lea
tu vista de centinela y, ritual de antigua misa a tu mirada precisa, alcanzará aunque le duela.
Donde te encuentres irá, mi añorada poesía, sin ser carta ni elegía, redondilla, que más dá.
Marcelo Rinaldi



REDENTOR

En la tarea abnegada de guiar por buena senda, de andar regando los campos con agua de vida eterna, sé de un eterno Pastor de mil rebaños y ovejas que, aunque sabio Redentor es uno más entre ellas. Lo llamo yo Buen Pastor no por la lana que tenga sino porque hasta la vida da por cualquiera de ellas. Lo he visto erigir ciudades aunque constructor no sea, hacer y andar los caminos que a Emaús me recuerdan, lavar pies de sus descalzos discípulos que en su lengua le oían decir: servir, no ser servido es mi ciencia. Contemplé tantos milagros que ya he perdido la cuenta, yo ví andar al paralítico y al ciego mirar de vuelta, y el sermón de la montaña que despertó mi conciencia y abrió las puertas de mi alma, mi memoria aún conserva. No es un Dios más de los hombres de aquellos que el barro crea, no vino a vivir del lujo, ni a presumir de tarea. Es un sabio Redentor que a su rebaño apacienta, Hijo de enviado de un Dios de tan elevada esencia capaz de entregar la vida por una oveja cualquiera.
Marcelo Rinaldi